El artesano fundó en 2003 la empresa Cutelaria José da Cruz en el pueblo de Palaçolo, en el norte de Portugal.
Sus navajas se fabrican artesanalmente utilizando técnicas tradicionales y materiales seleccionados. Los mangos suelen realizarse con maderas nobles como olivo, nogal o wengué, y cuentan con un característico sistema de bloqueo mediante virola giratoria, que garantiza seguridad y funcionalidad.
Las materias primas utilizadas en los mangos proceden en gran parte de la zona de las Arribes del Duero, aportando identidad al producto.
Cada navaja combina simplicidad, utilidad y tradición, pensada tanto para el uso cotidiano como para quienes aprecian la artesanía de calidad.